nuitya
registrado: 22-02-2005
respuestas: 261
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Re: Mayo
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Para contrarrestar las turbulencias de la primavera y no perder el rumbo...
Himno a la diosa de la armonía
Urania, la virgen radiante, mantiene unido al mundo entero con su mágico lazo en un encanto arrebatador.
Ardinghello
Alegre, como si pudiera hacer feliz a las criaturas,
audaz, como si los espíritus me venerasen,
se acerca mi amor a ti, ¡oh sublime!,
para contemplar tu santuario.
Ya arde el visionario
embriagado de gozo por el presentimiento
y, más cerca de tu regazo divino,
la bandera del vencedor desafía a la tumba y al tiempo.
De mil modos, como la voluntad de los dioses,
inspira el entusiasmo al cantor,
inagotable es la plenitud de la belleza,
ilimitado el grandioso océano.
Sin embargo, te elegí a ti entre todas,
cuando, estremecido, te vi desde lejos,
temblando te juré amor ,
reina del mundo, Urania.
Lo que la más orgullosa pretensión de los espíritus
en las profundidades y en las alturas alcanza,
lo he recibido en ti con creces,
desde que mi alma te siente y te barrunta
Miles de vidas brotan de ti,
como los rayos de tu rostro ;
si apartas tu mirada, se estremecen
y esfuman, y el mundo es nada.
Reinando sobre las olas del viejo caos,
majestuosamente esbozaste una sonrisa,
los salvajes elementos se amaron
y volaron hacia tu llamada.
Felices en la bienaventurada hora nupcial,
los seres se enlazan entre sí;
en el cielo y sobre el orbe de la tierra
te veías, Maestra, reflejada en imágenes.
La vida se ha derramado,
arroyos y astros inician su curso,
jóvenes valles se pliegan ebrios de amor
junto a las ebrias colinas:
bellas y soberbias, como hijas de dioses,
se aferran las montañas al regazo materno,
abrazada impetuosamente por los mares,
se estremece la tierra con un gozo que nunca había sentido.
Cálidos y ligeros soplan los vientos,
amorosamente desciende sobre el valle la benigna primavera;
los bosques florecen en los escarpados de las montañas,
el joven rayo engendra hierba y flores.
Mira: del mar sublevado,
de las colinas, del seno del valle,
surgen innumerables ejércitos,
la creación extasiada de alegría.
Desde los bosques se encamina hacia el campo primaveral
con hermosura celestial el hijo de los dioses,
a quien ella eligió desde un principio
para ser su noble y fiel imagen:
saludado con ternura por los aromas del paraíso,
ahí está él con delicioso asombro,
y para establecer la gran alianza del amor ,
Urania le dirige este canto:
«¡Ven, hijo, elegido en la dulce hora de la creación,
ven y ámame !
Mis besos sellaron en ti una alianza,
exhalaron sobre ti espíritu de mi espíritu.
Mi mundo es espejo de tu alma,
mi mundo, hijo, es armonía.
¡Alégrate! Para revelar el carácter
de mi amor te creé a ti ya él.
Escombros es la bella apariencia de las cosas,
cuando no está unida a la fuerza de mi justicia.
Brota de mí la eterna plenitud de la belleza,
la sublimidad del ancho océano.
Agradéceme el amor encantador ,
la alegría del gozo que fortalece;
tus lágrimas, tus bellos impulsos,
los engendró, hijo, el beso creador .
Para encontrar con mayor esplendor mi imagen en ti,
te inspiré fuerzas y arrojo,
para comprender las leyes de mi reino,
para ser creador de mis criaturas.
Sólo en sombras me vislumbrarás,
pero jámame, hijo, ámame!
En el más allá verás mi claridad,
en el más allá recibirás el pago de tu amor».
¡Espíritus! En nombre de la diosa,
que nos creó en el comienzo del tiempo,
a nosotros, los vástagos del origen,
a nosotros, los herederos de su majestad,
venid al homenaje festivo
con toda la fuerza del alma divina,
con el más elevado de los entusiasmos
jurad ante ella, que creó y eternamente crea.
Libres y poderosos, como las olas del mar,
puros como los arroyos en el Elíseo,
poneos a su servicio en el umbral del templo,
sed el sublime sacerdocio de la verdad.
¡Fuera la locura dominante,
fuera la arrogante blasfemia mentirosa y decadente!
¡Alzad la inmaculada bandera de la sabiduría!
¡Gloria a los justos y canciones de victoria!
Ay, cómo mata y ofusca la fuente de la mentira.
Fuerte y dulce es la fuente de la sabiduría.
¡Espíritus! ¡Hermanos! Esta fuente es el amor,
la reverdece el paraíso de las alegrías.
Desinteresado por las bagatelas de la vida terrena,
el espíritu audaz saborea el gozo divino ;
esclarecida por la bebida del amor ,
se acerca el alma a la Creadora.
¡Espíritus! ¡Hermanos! Enciéndase nuestra alianza
con la magia divina del amor .
Que el amor puro e ilimitado nos conduzca
amistosamente a la elevada armonía,
haga visible la nobleza de los hijos fieles,
cree en ellos paz, valor y acción,
y las lágrimas del santo entusiasmo,
cuando Urania se acerque al alma.
Ved cómo la arrogancia y el conflicto son aniquilados,
el fraude y la ciega mentira se vuelven ahora mudos,
se ha separado radicalmente la luz de las tinieblas,
purificada por la verdad del templo silencioso.
Ha cesado la lucha de nuestros deseos,
la paz del cielo ha ganado la acalorada batalla
y el homenaje sacerdotal
recompensa la sobriedad divina.
Fortalecidos y bendecidos por la vida del amor
admiramos el cielo del corazón,
rápidos como serafines volamos
hacia la elevada armonía.
La música no puede describir
cómo se muestra Urania a quien la contempla,
cuando la noche y las nubes desaparecen
y el alma se abandona a ella.
¡Venid a entonar con nosotros el canto de júbilo,
quienes habéis recibido el amor de la Creadora!
¡Multitudes! Venid hacia la reina,
abriros paso triunfalmente.
¡Dioses de la tierra, arrojad las coronas!
¡Celebrad, multitudes, lejos y cerca!
y vosotras, estrellas de Orión, haced eco :
¡Santa, santa es Urania!
Friedrich Hölderlin
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...et dans la fumée de ma tête s'organisait l'oubli.
Paul Éluard
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