Bett

registrado: 21-03-2004
respuestas: 626
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Re: Junio
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Me ha gustado este hilo de Juno. Este mes... en que nació el noble Rasta. Bueno, procuro disfrutarlo y me habéis ayudado mucho hoy, porque he ido leyendo el hilo a saltos, pero emocionada. Cuánta generosidad y qué esplendor.
Bien, hoy me ha pasado una de esas cosas que sólo pueden pasar en este mes, en que la gente parece que revolotea más que anda por la calle. Os lo cuento porque me hace falta estar aquí de alguna manera (no me ha bastado Mendoza, me han dado ganas de felicitar mil veces a Rasta, de sumarme al jolgorio literario y musical, de gritar: eh, esperadme, que voy!, como si estuviera en esa peli encantadora que comentaba él, y que casualmente, han repuesto en la tele por cable estos días), y no he tenido hueco hasta este momento (no te disculpes por no escribir, Anacrusa, que sé lo ocupadísima que andas y me siento hormiga).
Debería decir que esta tarde hacía un sol acompañado de brisa fresca, muy agradable, y allá que iba yo hacia la calle del Mar, pensando en eso, en lo agradable de la tarde, a pesar de no haber dormido apenas, y al llegar a la plaza del Arzobispado he visto que la calle Palau estaba siendo cortada y desviando vehículos. Así que he girado por la calle Avellanas, por donde no pasaba ni un coche, y al fondo he visto cierta acumulación de gente, lo que en principio me pareció un accidente. Conforme me acercaba y al preguntar a quien luego resultó ser parte de la figuración, me informan de que se está rodando una película. Así que me aparto, más bien me hacen ocultarme en una calle lateral, mientras ruedan a la gente que pasa que no es gente que pasa, sino figurantes. Hay una chica joven con walkie-talkie que, amablemente, va apartando a los despistados como yo, entre ellos un señor muy mayor. Divertido, le pregunta: le parece a Ud. bonito tenerme aquí? no necesitan a alguien que cojee un poco? sabe la edad que tengo? noventa y nueve años y siete meses. Qué alegría, le digo yo. Y como haciendo méritos, comienza a recitarnos unos ripios. Y sigue haciéndolo mientras pasan por delante de nosotros los falsos viandantes. Es de La venganza de Don Mendo, me dice. La chica del walkie-talkie se escabulle, mientras el anciano retoma su declamación, me cuenta del autor, a quien mataron en guerra, y de quien se cuenta que sus últimas palabras fueron: Me lo habéis quitado todo, menos una cosa: el miedo! Ese humor negro coincide con el fin de la pausa, a la voz de "corten!" ("corten", y la vida sigue, curioso) y mi improvisado Fernán Gómez cuasi centenario me acompaña un tramo más hasta un edificio al que se dirigía, justo en mitad del lío cinematográfico. Por encima de cables, entre paseantes ahora quietos, me voy caminando a mis asuntos en esta agradable tarde de junio.
Me apetecía contároslo.
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Bett
Diviértete pero no te despistes.
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