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Le pidieron una lágrima para Baldr.

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Anacrusa

registrado: 18-03-2004
respuestas: 4219

Óscar Manesi

Óscar Manesi (Rosario, Argentina, 1942) llegó a España en
el año 1976 y comenzó a trabajar como director técnico en
el Grupo 15. Tres años más tarde instaló su propio taller
dedicado a la enseñanza y a la realización de obra gráfica,
hasta hoy. En 1995 fundó la editorial de obra gráfica que lleva
su nombre. Ha sido primer Premio en la VII Trienal de
Polonia 2004, Premio Nacional de Grabado 1988, Premio
Salón Internacional de Buenos Aires 1982, Premio de la
Bienal de Ibiza 1982, Mención de Honor Certamen Nacional
de Grabado de Madrid 1997, etc. Expone regularmente desde
1972; destacamos las muestras antológicas de 1996 en el
Museo de Arte Contemporáneo de Ibiza y la del Museo del
Barro en Asunción, Paraguay, 1997.
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Conocí a Óscar Manesi el día que mi grupo, Artistas Plásticos sin Fronteras, unido a la Plataforma Cultura contra la Guerra, organizamos una gran muestra de arte al aire libre, frente al Museo Reina Sofía de Madrid, para recaudar fondos para las víctimas de la guerra de Irak. Aquello lo conté en otro foro y, buscando ahora datos sobre Óscar, para lo que quería escribiros aquí, he encontrado su referencia a la participación que tuvo allí y os la pego. Puedo añadir que fue escalofriante. Óscar era un hombre diminuto, consumido, encorvado y demacrado como si de un prisionero de campo de concentración se tratara. Llegó en aquel frío y luminoso dia y comenzó a desnudarse en medio de la plaza. Se hizo un silencio tenso y paró toda actividad. Durante largo rato estuvo tirado en el suelo, completamente desnudo y enredado en alambre de espinos.

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MAJDANEK, POLONIA
Un ex campo de concentración es sede de una trienal de arte

En ese lugar murieron 230 mil personas durante la II Guerra Mundial. Un argentino es uno de los ganadores de este año y otro forma parte del jurado.

Diego Erlan.
derlan@clarin.com

Nunca más. Esa es la frase que podría leerse en las paredes que rodean al campo de exterminio de Majdanek, ahora convertido en el Museo Estatal de esta ciudad de Lublín, Polonia. Sin embargo, todavía existen en ellas algunas pintadas antisemitas.

Hace 55 años en este mismo campo de concentración ubicado en el medio de Europa, 230 mil personas morían a causa de la política, la religión y la cultura de la intolerancia. Hoy, Majdanek es un símbolo de la crueldad humana. Un lugar que mantiene intactos los fantasmas del horror y ha transformado en arte los lugares donde esos seres humanos dormían y morían como animales. A cada paso, la angustia y el dolor vuelven a tomar forma, y la estética del arte y la del horror se confunden.

Es extraño encontrar, en un paraje así, expresiones artísticas que, de alguna manera, buscan la belleza mientras hablan sobre esa desolación y oscuridad. En una de las barracas del campo se lleva a cabo la VII Trienal de Arte de Majdanek. Doscientos cuarenta y dos artistas de todo el mundo presentan trabajos gráficos, dibujos y fotografías que no hablan directamente del Holocausto pero hablan sí, del hombre, de la trage dia que inunda al ser humano y a sus realidades cotidianas. Los organizadores no quieren, luego de 21 años de Trienal, que la temática sea el horror, pero en las 450 obras que participan en la exhibición, es imposible dejarlo de lado. ¿Acaso en el mundo dejaron de existir las guerras, las torturas, las masacres?

Paisaje de guerra es una serie de obras del artista argentino Oscar Manesi, residente en Madrid, quien obtuvo el primer premio a principios de mayo. En esa serie, el artista habla de la gente perjudicada por las guerras: la idea de ese paisaje terrorífico, escenografía de las consecuencias del egoísmo y la ambición del hombre. Y lugares como Majdanek lo movilizan de una manera especial: "Soy una persona que se implica mucho con las cosas. Cuando España participó en la invasión a Irak hice una performance en el Reina Sofía donde me desnudé y me hice poner un rollo de alambre de púas alrededor del cuerpo", dice Manesi desde España. Según dice, el artista tiene la obligación de expresar aquello que vive. "Contar a los demás lo que siente ante esas situaciones de horror", concluye.

[editado por Anacrusa el 06-03-2006 a las 06:46]

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Anacrusa

Se paga con la muerte
o con la vida,
pero se paga siempre una derrota.

06-03-2006 a las 05:44
Anacrusa

registrado: 18-03-2004
respuestas: 4219

Re: Óscar Manesi

Óscar Manesi asistía prácticamente a todas las actividades que se celebraban en el Centro de Arte Moderno, la galería de arte de mis amigos argentinos de la que os hablo y anuncio lo que hacen aquí. Era una persona peculiar, que huyó de la Argentina junto a Mario Merlino y vino a instalarse aquí. Grabador extraordinario, hasta el extremo de siendo homosexual y extranjero, obtener el Premio Nacional de Grabado, tenía un taller donde se tiraban los grabados de los mejores grabadores españoles y donde enseñaba a todo aquel que quisiera aprender, pero Óscar no cobraba y vivía con gravísimos problemas económicos mientras amigos y discípulos disponían de todo lo que estuviera en su mano ofrecer.

Óscar era una persona culta, encantadora y habladora, a quien encantaba cantar tangos, recitar y brillar, como podía hacerlo, en fiestecitas de amigos, en inauguraciones, en las calles, bares y lugares que frecuentaba, pero era una persona tremendamente incómoda. Vivía cada minuto como si fuera el último y su desmesura era total. Siempre me resultó asombroso que hubiera un grupo enorme de personas dispuestas a cuidarlo, llevarlo a casa al final de las fiestas en las que coincidíamos, hasta que me di cuenta de su generosidad, hasta que supe que todos sus amigos lo amaban tiernamente y estaban dispuestos a dar años de vida por él. Y es que, esos amigos le debían a Óscar gran parte de lo que eran profesionalmente y sólo les pedía a cambio, que estuvieran un poquito de juerga con él.

Sincero y veraz hasta la crueldad, el pasado día dos, en la galería de mis amigos se inauguraron dos exposiciones. Al irse uno de los artistas que habían expuesto, le dijo que ya sabía que no le gustaba su obra, que tenía que hablar de ella con él, pero "Te quiero mucho". Así quedaba desarmado el criticado y, sobre todo sabía, que no había nada personal contra él, que es que Óscar lo quería ayudar. Estaba muy contento ese día, contento y perplejo. Tras años y más años sufriendo y agonizando regularmente por la atroz enfermedad que padecía, le acababan de decir que la tenía superada. Latente, claro, porque el sida no se cura, pero superada totalmente. "Años aprendiendo a morir y ahora es extraño saber que voy a vivir".

Se fueron todos juntos a cenar. Ha sido una de las pocas veces que yo no pude ir, tenía demasiado que hacer. Ahora me alegro de no haber podido ir. Era el jueves pasado, al día siguiente había que trabajar y terminaron pronto, pero él quería seguir. Se fue con los más jóvenes a bailar; habló, cantó, recitó, bebió como Óscar bebía y fue feliz.

Ya amanecía cuando comenzó a charlar con unos basureros que le dejaron hacer algo que deseaba hacía mucho. El maravilloso grabador quería pulsar el botón que sube los cubos de basura y los vuelca en el camión y lo hizo y les dijo a los chicos que se llevan de madrugada lo que todos tiramos, que merecían una vida mejor y se dieron los teléfonos y él estaba feliz, porque estaba curado, bebido, con amigos y viendo amanecer y recibió al fin el mejor premio a su infinita generosidad, cayó en los brazos de sus amigos y no se volvió a levantar.

El sábado, ayer, un gran grupo de personas desoladas, como nunca había visto en ningún otro entierro, fuimos a despedirlo. Un matrimonio amigo, que se vino en avión desde Siena, donde daba cursos de grabado en verano, colocó, arrasados en lágrimas, un montoncito de catálogos sobre su sudario. Unas poquitas flores blancas, que fuimos poniéndole los demás, las velas que encendieron en su cocina, el lugar que él llamaba de la amistad y las lágrimas de todos. Las lágrimas de Mario Merlino, esa preciosa persona que lo cuidó hasta el final. No se puede pedir más.

Ha vivido intensamente y ha muerto como hubiera querido. A los demás nos deja un hueco tremendo que ya nunca podremos llenar.

Descanse en paz Óscar Manesi.

[editado por Anacrusa el 06-03-2006 a las 07:46]

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Anacrusa

Se paga con la muerte
o con la vida,
pero se paga siempre una derrota.

06-03-2006 a las 06:34
Anacrusa

registrado: 18-03-2004
respuestas: 4219

Re: Óscar Manesi



[editado por Anacrusa el 06-03-2006 a las 07:32]

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06-03-2006 a las 06:56
Anacrusa

registrado: 18-03-2004
respuestas: 4219

Re: Óscar Manesi

ABCD - ABC de las artes y de las letras - 19-03-2006

Opinión

A Óscar Manesi « in memoriam »

Por Elena del Rivero.

Mestro del grabado, artesano de la vida, amante de la cocina, artista empedernido, hacía fotomontajes, collages y performances con una meticulosidad pasmosa. Dejábase el corazón en todo su trabajo y su inconformismo le llevaba a cuestionarse cada paso que daba. Recuerdo a Óscar como mi maestro de grabado desde el año 1978, pero echo de menos al gran amigo que estaba lejos, al colaborador infinito donde las horas no contaban para sacar un buen trabajo. Echo de menos su casa, sus comidas, el humo del taller, los olores, su fidelidad y respeto hacia mí como nadie. Óscar murió el pasado 3 de marzo al amanecer. Había nacido en Rosario (Argentina), y cumpliría 63 años el próximo julio. Sé que ya no entrarán esas llamadas a las 10 p. m. -hora de Nueva York- y las 4 a. m. -hora de Madrid-. En el silencio de la noche y de la madrugada me contaba sus pesares, sus sinsabores con la vida, con la pintura, con el grabado, con los artistas, pero sobre todo con el amor. Óscar venció todas las enfermedades y, lo que no pudo vencer, fue la imposibilidad de encontrar el amor y compartir la ternura que tenía para poder seguir creando y continuar con la aventura.

Sarcasmo. Óscar atraía porque arrastraba ese drama de la vida con sarcasmo. Lo demostraba cuando se disfrazaba de Estrellita Castro, cuando hablaba del teatro Colón, de su amigo Mario Merlino, de su padre alto y guapo, de sus madres, porque tenía dos. Y, cómo no, cuando se sentía el patito feo, cargando las enfermedades con que la vida le retó y que venció, cual caballero medieval, con orgullo. Trabajó con muchos artistas en Grupo 16, junto a Carmen Giménez y María Corral, y posteriormente, desde su taller, con Gerardo Rueda, Luis Gordillo ?una de sus bellísimas series lleva el nombre de Óscar Manesi?, Marta Cárdenas, Canogar, Carmen Laffont, Manolo Valdés, Antón Lamazares, Elena Blasco, Sigfrido Martín Begué, Manuel Saiz, Juan Ugalde, Lorenzo Mena, María Suardi, Carlos Colombino? por citar algunos. Solucionaba todos los problemas técnicos y, muchas veces, mejoraba los bocetos e ideas que llegaban al taller. Impartió numerosos talleres y fue profesor de grabado de la Universidad de Salamanca. Últimamente, sus viajes a Italia y la compañía e inspiración de sus amigos italianos rellenaron una laguna creativa que apreciaba enormemente. Fue Premio Nacional de Grabado en 1998, pero lo que más a gala llevaba era la foto donde aparecía dando la mano a la Reina de España, y la que le dedicara Felipe González, que colgaban en el taller junto a miles de artefactos, que eran un retrato de su vida y experiencia.

Libretas de notas. Además de sus madres hubo otras dos mujeres importantes en su vida de los últimos años: Susi, su médico, y Amanda, su psicoanalista. Lo tenía todo, hablaba italiano a medias; inglés, casi nada; decía también que entendía portugués, pero nunca pudo con la tecnología, y el taller seguía funcionando con libretas de notas, las cuáles colgaban pegadas por las esquinas, y cuando no había libreta, se escribía directamente sobre la pared. El taller era la mayor instalación jamás hecha pues cobraba vida por necesidad vital, no por coordenadas estéticas. Era generoso con todos. Siempre recordaré la fiesta que hizo para David Hammons cuando éste expuso en el Palacio de Cristal en Madrid. Cada vez que veo a David en Nueva York siempre me dice lo mismo: «Es la mayor fiesta que nadie me ha hecho en mi vida, la comida era tan exquisita y me sentí tan cómodo?». Muchas más cosas hizo, y tramó, y podría seguir escribiendo sin llegar a concretar lo que Óscar Manesi fue en vida. Una vida que podría haber sido más larga pero que el tiempo quiso acortar para que no siguiera sufriendo.

Dentro de poco, veremos sus performances y las aplaudiremos, y nos sorprenderemos. Porque, como en todo, se lanzaba en picado sin miedo a la caída y en su ausencia comprenderemos que lo que hizo, lo hizo por la necesidad de nombrar un espacio cuyo nombre es «no existe ese espacio» pues se lo llevó consigo, pero nos dejó el recuerdo para continuar.

[editado por Anacrusa el 21-03-2006 a las 03:37]

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Anacrusa

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21-03-2006 a las 03:29
Anacrusa

registrado: 18-03-2004
respuestas: 4219

Re: Óscar Manesi

EN MEMORIA DE ÓSCAR MANESI

Un renovador del grabado

Óscar Manesi nació el 12 de julio de 1942. Recibió el Premio Nacional de Grabado 1998, la Mención de Honor en el Certamen Nacional de Grabado de Madrid de 1997, el Premio del Salón Internacional de Buenos Aires, entre otros muchos galardones. Falleció el 3 de marzo.

MARIO MERLINO

EL PAÍS - Gente - 25-03-2006

Murió el 3 de marzo. El 12 de julio de 2006 iba a cumplir 64 años. Llegamos juntos a Madrid, desde Argentina, en 1976, después de una estancia en Asunción del Paraguay, gracias a la ayuda y el estímulo de Carlos Colombino, Osvaldo Salerno, Ticio Escobar, y en São Paulo. Aquí, con una experiencia ya sólida como grabador en metal, comenzó a trabajar en Grupo 15, donde trabó relación, entre otros, con María Corral, Carmen Jiménez, José Ayllón, uno de los fundadores del grupo El Paso.

Más adelante, después de su continua actividad como creador y estampador, montó su propio taller en un local de la calle Luis Vélez de Guevara, cerca de la plaza de Tirso de Molina. En 1995 fundó la editorial de obra gráfica que lleva su nombre.

Trabajador incansable, aparte de su labor como creador, que le valió, entre otros galardones, el primer Premio en la VII Trienal de Polonia 2004, el Premio Nacional de Grabado 1998, la Mención de Honor en el Certamen Nacional de Grabado de Madrid de 1997, el Premio del Salón Internacional de Buenos Aires y el de la Bienal de Ibiza en 1982, merece destacarse su temple individual, su capacidad para comprender la obra de otros artistas y encontrar las soluciones técnicas adecuadas, así como para estimular a los jóvenes, sin dogmas ni normas rígidas, intentando que cada uno de ellos descubriese el propio pulso, el trazo, la imagen que singulariza.

Su empuje, su energía, su ojo crítico y comprensivo, hacían de Óscar Manesi el ejemplo del ser humano que construye una obra y se hace a sí mismo obra de arte, en ese espacio, muchas veces tierra de nadie, en que la ética personal se funde con el compromiso estético.

En la obra gráfica, así como en sus cuadros próximos a la escultura, reveló una necesidad imperiosa por encontrar nuevas vías expresivas, lo que sin duda iba acompañado en ocasiones de la insatisfacción, la inquietud, la pregunta permanente. Y esa experiencia, esa búsqueda, hace que sea reconocido como uno de los renovadores del grabado en España.

Hemos perdido a un artista, un artista que transitaba por la vida cotidiana haciendo del primor una norma: agasajaba a quienes quería preparando manjares en los que la sencillez no iba reñida con el buen gusto; disfrutaba del canto y de la facultad que da el teatro y la parodia; hacía del diálogo un desafío contra las convenciones; buscaba el amor como quien recorre la isla del tesoro; firme, riguroso, audaz, se derramaba, leal a tope, por el maravilloso abismo de la ternura.

Se nos ha ido alguien que supo hacer de la pasión y la duda los principios imprescindibles de un trabajo fuera de la molicie de los esquemas consabidos. Fuera del cómodo recurso de aceptar sin rechistar las verdades consagradas. Desnudo, envuelto en (prisionero de) un alambre de espinos, apoyó las manifestaciones contra la guerra de Irak. Seguramente se espanta aún, desnudo ante nosotros, observando sin pausa los Paisajes de la guerra, título de una de sus series de aguafuertes, realizada mucho antes del último (¿?) mesiánico estallido. Se espanta o se ríe, con esa risa que también brota de la amargura ante el sinsentido del mundo.

Trabajó con artistas como Carmen Lafont, Manolo Valdés, Antón Lamazares, Elena Blasco, Sigfrido Martín Begué, Manuel Saiz, Juan Ugalde, Lorenzo Mena, Gerardo Rueda. Y la enumeración no se agota en estos nombres. Muchas personas, ligadas o no al ambiente de las artes en general han manifestado su estupor y su pesar por la muerte de Óscar Manesi: los italianos de la Casa Falconieri Gabriela Locci y Dario Piludu, así como Giovanni Coda, Luis Gordillo, Rafael Canogar, Carmen Jiménez, Elena del Rivero, Carlos Colombino, María Corral, María Suardi, Blas Matamoro, Ana Rossetti, Osvaldo Salerno, Javier Gurruchaga, Noni Benegas, Claudio Pérez Míguez, Raúl Manrique Girón, Jesús Gironés, Almudena Mora, Amanda Jospe (su psicóloga), Valle Quintana, Edgardo Frontini...

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Anacrusa

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25-03-2006 a las 06:14
Anacrusa

registrado: 18-03-2004
respuestas: 4219

Re: Óscar Manesi

Cita:
Anacrusa escribió:
Óscar Manesi

(...)

Conocí a Óscar Manesi el día que mi grupo, Artistas Plásticos sin Fronteras, unido a la Plataforma Cultura contra la Guerra, organizamos una gran muestra de arte al aire libre, frente al Museo Reina Sofía de Madrid, para recaudar fondos para las víctimas de la guerra de Irak. Aquello lo conté en otro foro y, buscando ahora datos sobre Óscar, para lo que quería escribiros aquí, he encontrado su referencia a la participación que tuvo allí y os la pego. Puedo añadir que fue escalofriante. Óscar era un hombre diminuto, consumido, encorvado y demacrado como si de un prisionero de campo de concentración se tratara. Llegó en aquel frío y luminoso dia y comenzó a desnudarse en medio de la plaza. Se hizo un silencio tenso y paró toda actividad. Durante largo rato estuvo tirado en el suelo, completamente desnudo y enredado en alambre de espinos.



Ahora, después de tanto tiempo, he encontrado las fotos que le hice.



Óscar Manesi. Foto Ana Serrano 28-II-2003

[editado por Anacrusa el 13-06-2010 a las 03:24]

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Anacrusa

Se paga con la muerte
o con la vida,
pero se paga siempre una derrota.
13-06-2010 a las 03:13


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