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Le pidieron una lágrima para Baldr.

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autor Mensaje      
Lucia
registrado: 19-03-2004
respuestas: 381

Re: Poesía comentada

Hay veces que las cosas se borran de la memoria, menos mal que queda el disco duro...'C'
Aquí re-dejo una interesante entrevista con John Ashbery, ‘Duke of Convexo’ (por su obra más conocida ‘Autorretrato en un espejo convexo’.

UN POETA EN NUEVA YORK
"Uso frases hechas para hacer más democrática mi poesía"

EDUARDO LAGO

- 17-04-2004 - 01:42
Su vida transcurre entre una casa victoriana de Annadale, a dos horas de Manhattan, y un apartamento de London Towne, en el corazón de Chelsea. Las dos viviendas se encuentran a orillas del Hudson. John Ashbery es un hombre extraordinariamente acogedor, que clava su mirada intensamente azul en dos libros suyos que le acaban de llegar de España: Pirografía, una antología de su obra, y Una ola. La entrevista reproduce su forma de componer: cualquier interrupción es bienvenida. Contesta el teléfono, comenta el contenido de un fax, recuerda las circunstancias de un encuentro de escritores al que asistió en El Escorial hace más de diez años. Nada de ello perturba el maravilloso fluir de su palabra. Siempre vuelve a lo que estaba diciendo con pasmosa precisión, sin olvidar nada. Se ríe con frecuencia, en voz baja, para sí. En todo momento se dejan traslucir su magnanimidad, su humanidad, su simpatía. Quizá sean estas virtudes las que, al impregnar imperceptiblemente su enigmática poesía, expliquen el interés con que se acercan a él todo tipo de lectores.
PREGUNTA. ¿Se puede hablar de una afinidad entre su poesía y la estética pictórica del expresionismo abstracto?
RESPUESTA. Cuando fijé mi residencia en Nueva York, trabé amistad con numerosos artistas plásticos, pero nunca me he sentido tan cerca de sus procedimientos como le ocurría por ejemplo a Frank O'Hara, cuya poesía guarda una relación muy estrecha con la obra de Jackson Pollock y Willem de Kooning. Obviamente, hay puntos de contacto, pero mis poemas no son eminentemente visuales. Creo que la afinidad con la música contemporánea es mayor, estoy pensando en compositores como John Cage y Elliot Carter. Eso no quiere decir que no haya puntos de convergencia. Por ejemplo, en sus pinturas De Kooning da vida a un universo paralelo que parece operar conforme a leyes propias. El resultado final es siempre insólito. Ese tipo de experimentación, consistente en crear sin tener la menor idea de cuál va a ser el resultado final, siempre me pareció muy atractivo y hasta hoy sigue siendo uno de los principios de mi creación poética. Mientras doy forma al poema no tengo la más remota idea de qué puede surgir, qué es lo que va a quedar escrito al final.
P. También ha sugerido que una buena manera de leer su poesía es acercarse a ella como si se tratara de música.
R. La música tiene su historia que contar. Cuando uno termina de escuchar una obra musical siente que ha vivido una experiencia temporal de signo lineal. Con la poesía ocurre lo mismo. La experiencia poética no se da de manera instantánea como cuando se contempla un cuadro. La música sigue su argumento, pero se trata de un argumento de orden no verbal. Se puede hablar de sentido, pero es un sentido exento de palabras. Todos hemos experimentado algo así cuando escuchamos a Beethoven. Creo que eso es también lo que yo busco: intento expresar verbalmente algo que propiamente sólo se puede comunicar de modo no verbal.
P. John Cage, en El silencio, afirma: "No tengo nada que decir y lo estoy diciendo y eso es
poesía".
R. Esa cita resume perfectamente mi manera de sentir. Por supuesto, el compositor no se siente constreñido por la necesidad de tener que decir algo, puesto que no maneja ideas o conceptos. Pero el paralelismo con lo que ocurre con mi poesía es válido, en el sentido de que lo que estoy diciendo lo digo después de darme cuenta de que no tengo nada que decir. Es en ese punto cuando uno empieza a resultar interesante. (Risas).
P. Autorretrato en un espejo convexo es su obra más conocida. ¿Cómo surgió ese poema?
R. En 1950 se publicó en The New York Times una reseña de un libro sobre Parmigianino, acompañada de una reproducción de su autorretrato, que ejecutó contemplando su imagen reflejada en un espejo convexo. El cuadro me causó una verdadera conmoción, y desde entonces siempre quise escribir sobre él, aunque no sabía cómo. Nueve años después vi la obra original en Viena. Es un cuadro subyugante, de formato muy pequeño. Por fin, muchos años después, al pasar frente al escaparate de una librería en Provincetown, vi un libro cuya portada era el autorretrato. Inmediatamente lo compré, me lo llevé a mi habitación e intenté escribir un poema sobre el cuadro. Tuve muchos problemas, me vi obligado a efectuar muchas más revisiones y correcciones de lo normal. Generalmente, cuando empiezo a escribir todo fluye fácilmente. El Autorretrato está escrito a la manera clásica de la poesía norteamericana. No es mi libro favorito. No es mi estilo más característico. Tal vez por eso le guste a la gente. (Risas).
P. ¿Cuál es su favorito?
R. Quizá Tres Poemas.
P. ¿Por qué lo escribió en prosa?
R. Me interesaba explorar las posibilidades de la prosa poética, cargando las tintas en lo prosaico, despojándola del peso normalmente excesivo del componente poético, integrar distintos tipos de registros, de lo banal, a lo inflado o retórico... Me intrigaba saber qué ocurriría si mezclaba giros coloquiales con muestras de lenguaje periodístico, filosófico, publicitario... pero claro, hay que escribir acerca de algo, cosa que se me había olvidado por completo, aunque ya llevaba bastante escrito (risas). Entonces alguien me sugirió que pensara en la gente que había significado mucho para mí a lo largo de mi vida, sólo que en lugar de preocuparme por los individuos en concreto, me centrara en los sentimientos que surgieran en mí al evocarlos. Y eso fue más o menos lo que hice. También le di entrada a ciertas lecturas que estaba efectuando por aquel entonces, textos místicos de Jacob Böhme y La Nube del No Saber, el anónimo inglés del siglo XIV. Una de las voces más claramente discernibles de ciertos momentos de Tres Poemas es la del último Henry James, pero hay otras. Tardé en identificar la de Auden. Sin darme cuenta, estaba parodiando la alocución de Calibán al público en El mar y el espejo. Tardé en darme cuenta porque hacía mucho que no leía el texto de Auden, pero cuando lo identifiqué era inconfundible.
P. ¿A qué obedece su interés por las frases hechas y los clichés?
R. Es una manera de hacer que la poesía sea más democrática. Me gustaría usar esto como argumento para refutar la acusación de que mi poesía es altiva y minoritaria. Me gustan las frases hechas que repite la gente corriente en sus conversaciones. Los tópicos lo son por una razón muy válida. Son fórmulas que le sirven a una inmensa mayoría de la gente para expresar sus sentimientos e ideas más íntimos, y eso es importante. Son frases rodeadas de un halo especial, sancionadas por la costumbre y que han sido útiles a muchísima gente.
P. ¿Escribió Una ola como respuesta a una grave enfermedad?
R. Tenía una infección en la columna vertebral que nadie acertaba a identificar. Me ingresaron, pero los médicos me desahuciaron. Después de anunciada mi muerte, apareció milagrosamente un cirujano que aseguró que me podía salvar, y así fue, aunque tras la operación me quedaron numerosas secuelas. Me ocurre con frecuencia que otros me dicen cuál es el asunto de mi poesía, y entonces digo: ah, sí, claro, tiene que ser eso. Empecé Una ola recién recuperado y sin embargo jamás se me pasó por la cabeza que estaba escribiendo acerca de la enfermedad y del dolor. El primer verso del poema dice: 'Pasar por el dolor y no saberlo', así que probablemente surgió de allí, aunque como digo en ningún momento era consciente de que mi escritura estaba ahondando en aquella experiencia. Por otra parte, Una ola tiene cierto carácter elegiaco. Es como si contemplara el curso de toda mi existencia, incluyendo la evocación de un episodio amoroso concreto... Visto retrospectivamente, es como si me estuviera despidiendo de la vida.
P. ¿Qué piensa cuando le dicen de un poema suyo: "Es hermoso, pero no lo entiendo"?
R. Si les parece que es hermoso, ¿qué más puedo pedir? Para mí es suficiente. Sinceramente, no entiendo eso de "entender" la poesía. Cuando afronto un poema por primera vez lo que cuenta es el sentimiento, el goce estético, si está bien hecho. Una sola lectura no me permite pronunciarme sobre la cuestión de lo que significa. Y siempre, al releerlo compruebo que todo está ahí, aunque no se manifestara en mi primer contacto gozoso con el texto.
P. Se ha dicho que una de las señas de identidad de su poesía es su habilidad para burlar las leyes de la sintaxis.
R. No creo que sea cierto. Tal vez no sean lógicos, pero mis poemas son sintácticamente correctos.
P. ¿No son lógicos?
R. No necesariamente. (Risas).
P. Sigue siendo muy prolífico. No parece que jamás cese de escribir y publicar.
R. ¿No es eso lo que se supone que tienen que hacer los escritores? Aunque soy viejo, sigo al pie del cañón. La misión del poeta es escribir poesía.

Babelia 17-4-2004

[editado por Lucia el 16-06-2004 a las 00:08]

16-06-2004 a las 00:04
Lucia
registrado: 19-03-2004
respuestas: 381

Re: Poesía comentada

UN POETA EN NUEVA YORK
Apoteosis de la fragmentación

MARTA PESSARRODONA

- --
Recuerdo perfectamente (y me abstengo de la retórica primera persona del plural, que, vía Auden, tan buen resultado procura a la poesía de Ashbery) mi primer contacto con John Ashbery. Curiosamente no fue a través de la página, sino en una lectura suya en febrero de 1984 en la Akademie der Künste del Berlín del muro, de la entonces República Federal Alemana. Un recuerdo para aportar elementos, no sobre mi cosmopolitismo, digamos, sino sobre la penetración europea del más "canónico" (Harold Bloom dixit) de los poetas norteamericanos actuales. Por cierto, es una lástima, a mi entender, que en la antología que es Pirografía no se incluya, precisamente, su poema 'Europe'. ¿Será cierta la sentencia de Marianne Moore, según la cual "Omisiones no son accidentes?". En cualquier caso, hoy por hoy, Ashbery, un poeta sumamente prolijo y, por tanto, antologable, está muy al alcance -y es una suerte- del lector en lengua española. El mérito, además, es la "americanidad" (o norteamericanidad, mejor) del poeta, que dificulta aún más la siempre imposible tarea del traductor de poesía. Como ha dicho alguno de los críticos de Ashbery, su don por la llaneza norteamericana es su arma más potente.
Hoy por hoy, con el ya mencionado volumen antológico Pirografía y Una ola (1984), el eventual lector no sólo puede acceder a su poesía, sino que puede cotejar versiones, que se suceden desde que en 1990 se publicara el libro que, en 1975, le procuró un torrente de premios y el establecimiento en un primer puesto de la poesía norteamericana. Nos referimos a Autorretrato en espejo convexo (Visor), representado por cuatro poemas en Pirografía, entre los cuales, 'Lo único que puede salvar a América'. Antología ésta que se detiene precisamente en 1984, año de publicación de lo que nos llega como Una ola, en una versión de Ignacio Infante muy distinta a la Martín Rodríguez-Canoa en Pirografía. Infante opta por la literalidad sin menoscabo del sentido poético así en 'At North Farm', "Through blizzards and desert heat, across torrents", se convierte en "A través de tormentas de nieve y del calor del desierto, surcando torrentes..."; mientras que Rodríguez-Canoa opta por versión-versión: "En medio de ventiscas y el calor del desierto, cruzando tormentas...", con "torrents" que pasan a ser "tormentas", suponemos que pensando en la frase coloquial "torrents of rain", que generalmente traducimos por "tormentas de lluvia". Personalmente, prefiero la literalidad porque, en cualquier caso, en un poeta, como es el caso de Ashbery, de indudable dominio del lenguaje, en especial el coloquial y norteamericano, proclive a la aliteración, siempre perdemos algo en la traducción o versión.
No obstante, y a pesar de que
Pirseguido y en parte la conocemos (me refiero a Flow Chart, 1991, o Diagrama del flujo, Cátedra, 1994) no me parece irrelevante recordar que Ashbery formó, en sus inicios, parte de la tetralogía de la New York School poética, con Frank O'Hara, Kenneth Koch y James Shuyler, nombre de grupo prestado de la ídem de pintura (con Jackson Pollock en primer término). La prematura muerte de O'Hara en los sesenta ya desmembró a los contertulios de Cedar Tavern del Village de la Roma de nuestros tiempos. Ashbery, que vivió diez años en París, es hoy por hoy el más significativo y menos confesional de los poetas americanos actuales, como justo entierro al padre que podía significar Robert Lowell, con exequias oficiadas por el gurú Bloom. A nuestro entender de lector es un genio del fragmento, seguramente la marca de fábrica de la posmodernidad, aunque le concedamos su fidelidad a la gran tradición poética norteamericana que de Emerson a Whitman pasa por la modernidad de Gertrude Stein y de Eliot y Pound nutrida, en definitiva, en el romanticismo inglés. Dudosamente, no obstante, los fragmentos de 'Los patinadores', que se incluyen en Pirografía, convenzan a nadie de que es la Waste Land eliotiana, versión 1966. Por algo la sociedad occidental de 1922 se recuperaba de la depresión de una Gran Guerra europea, mientras que hoy, con suerte, nos recuperamos de guerras del Golfo, mucho más fragmentarias aunque tan incomprensibles como aquélla.

Babelia 17-4-2004



pd: Gracias Humbert

[editado por Lucia el 16-06-2004 a las 00:07]

16-06-2004 a las 00:05
Humbert

registrado: 22-03-2004
respuestas: 578

Re: Poesía comentada

Pirografía. Poemas escogidos (1956-1985)
John Ashbery
Trad. y ed. de Martín Rodríguez-Gaona. Visor. Madrid, 2003. 265 páginas, 10 euros


Lo que sorprende de Ashbery es lo mismo que nos subyuga en él: el continuo cambio de perspectiva, que impone al hacerse y deshacerse de las cosas, el sistema de percepción al que las somete, y ese proceso paralelo que parecen seguir, sin darse cuenta, tanto la realidad como su observador.

John Ashbery es más que un poeta: es casi un filósofo –o el modelo de filósofo que todo verdadero poeta aspira a ser. En Ashbery la visión no es –o no sólo– teoría, sino vivencia elevada al máximo grado de ficción. Sus diez primeros libros –que son los que esta antología resume tanto como recoge– dan cuenta de eso: de un poeta muy poco al uso, especial, que ha introducido en el poema un nuevo modo de discurso y que lo ha ido afinando hasta lograr que el verso pierda sus convenciones, y los detalles sean la única parte de las cosas que todo observador acierta a ver. Podríamos hablar de algo así como un significado en fuga, que se realiza en la fragmentación de todo movimiento y que, en ese movimiento, es superior a todo lo que se mueve o flota dentro de él.

Dotado de una muy plural capacidad de forma, Ashbery ha ido desarrollando una escritura cada vez más móvil y más exacta, en cuyos precisos mecanismos puede captarse todo lo invisible, incluido “el olor de la luz”, y la epopeya de lo cotidiano, concebida como un “pasar por la misma calle en tiempos diferentes”, sabiendo que nunca es posible “alterar el corazón de las cosas”, porque todos estamos “entre la nada y el paraíso”, lo que no le impide descubrir “el arcoiris de las lágrimas” en medio de los malestares de una sociedad cada vez más compleja.

La poesía de Ashbery se caracteriza por la heterogénea simultaneidad de sus planos, por captar en cada hecho repetido la llamada o la huella de lo desconocido, y por introducir una difusa sensación del tiempo. De ahí ese río que supone su cauce, y ese ritmo que viene sugerido sólo por el rumor de su caudal. La singularidad de cada análisis viene dada también por la naturaleza de sus materiales y por una inusual tendencia a combinar lirismo y reflexión: su enhebrar sus propias percepciones sobre la privacidad de unos objetos que existen sólo “mientras van llegando” y que está llamado a desaparecer. El sentimiento de la contingencia y una cierta piedad mezclada, con una buena dosis de cinismo y otra, no menor, de muy consciente inteligencia han dado a esta escritura ese aspecto, casi definitivo, que ha llegado a tener y que tanto influyó en Gil de Biedma: me refiero a ese saber encontrar “unas pocas palabras importantes”, pronunciadas, como quería Auden, en “un tono menor”.

La evolución de Ashbery –sobre todo, la posterior a 1975– queda bien explicada aquí: el título de uno de sus poemas, “Paradoxes and Oximorons” puede sintetizarla. Lo óptico, que siempre ha sido un guiño y un correlato de lo conceptual, funciona ahora de otra manera: la pintura, y no el pensamiento, es lo único que la mente no puede agotar.

Toda selección es discutible, pero ésta de Ashbery ofrece una imagen doble: la de su estructura permanente y la de su no menos continua evolución. Las versiones no son todas iguales, pero la prudencia del traductor le lleva a cometer menos fallos que aciertos. Pirografía constituye una excelente aproximación.


Jaime SILES

(El Cultural, enero-febrero, 2004).

P.D. No conozco la poesía de Jaime Gil de Biedma, pero si alguien quiere hacer un comentario, sería estupendo seguir el hilo que ha soltado el poeta-crítico.

P.D. 2. Me puse leer algunos poemas de D. H. Lawrence, en una selección de Ed. Renacimiento, un poco animado por los elogios que hace de su obra poética Harold Bloom, pero la verdad es que me decepcionó, y lo dejé... Uno, de su serie de "Schoolmaster", es realmente prosaico, malísimo!!! Los otros, de su libro más juvenil, tienen algunas imágenes y combinaciones afortunadas; se nota en él ese vigor expresivo que ya llevó de mejor forma a las novelas--aunque Felipe Benítez Reyes, en la introducción, no quiere tomar carta por ningún género en especial--.

EL CULTURAL patrocinado por

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17-06-2004 a las 16:40
Humbert

registrado: 22-03-2004
respuestas: 578

Re: Poesía comentada

Se me olvidaba: gracias, Lucía, a tí, por colgar esa entrevista y el artículo de MP. Contribuye también aquí con tus cosas, vale?

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17-06-2004 a las 16:42
Humbert

registrado: 22-03-2004
respuestas: 578

Eliot, por ejemplo

Encontré un buen artículo, lleno de ironía, sobre los tiempos que corren y la "solución" en un personaje de Eliot:

http://www.henciclopedia.org.uy/autores/Hamed/Eliotts.htm

¿Está la Tierra Baldía ya caduca, y en cambio vendría bien leer las "aventuras" de este hombre cualquiera? ¿en un día, además, tan desértico y brillante como éste?

Mañana os cuento...

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18-06-2004 a las 16:24
Humbert

registrado: 22-03-2004
respuestas: 578

Poética

Dejo de momento a Eliot, a quien no he repasado--son cosas de este verano adelantado, la noche es muy larga y hay incitaciones --, y decido presentar a otro poeta, éste menos conocido, se llama Zanasis Jatsópulos. El libro: Verbos para la rosa--Boceto de poética--, y está editado en la colección Cuadernos de Trinacria, como volumen 5, Miguel Gómez Ediciones, Málaga, 2002. La traducción es de Vicente Fernández González, que ha recibido el premio a la mejor obra traducida, de los Premios Nacionales de Literatura. Él mismo ya ha traducido a Yorgos Seferis y a Contantino Kavafis, en un especial de la revista Litoral. Hay que agradecerle, pues, esta importante labor. Para quien no lo sepa, en la UMA hay un grupito de filólogos y especialistas en literatura griega, y también está la musa, Aurora Luque, ella misma poeta.

El libro se divide en tres partes, cada una con el epígrafe de "Primera... segunda... tercera.... conjugación", y antes aparece un pequeño capítulo en donde se introduce la temática, en el primer caso es "Poética del asueto y la ciudad". Son excelentes poemas en prosa, o prosa poética en donde saltan las metáforas, brillantes y simples como en La madera de la experiencia; son todos momentos de reflexión sobre la propia poesía--sí, eso tan aborrecible, según el polaco de turno--, como en Obviedad del cuerpo--la poesía y el arte, y también el cuerpo, son posibles fuera del mundo automático, el del espíritu objetivo-técnico que atacó Adorno una y otra vez.

Tanto en Sinfín, S.A. como en Pasaje secreto, el pensar sobre lo poético, como reza el subtítulo, alcanza cotas de lucidez insospechada, y esos vislumbres llenos de imágenes felices hacen siquiera empezar a entender en qué consiste el poema, o mejor, cómo aparece, cómo se llega a su misterio: a la poesía se llega por un camino embrozado y áspero, un pasaje secreto hasta llegar al aire libre para que brote algo en la turbulencia.

Tal vez la mejor metáfora sea la de la poda de los rosales, p. 22. Si antes se ha referido al árbol de frutos muertos, ahora se trata de quitar también lo que sobra, dar forma, salvando las "yemas", por donde brotará lo nuevo. "Brotes en los que siempre apunta la fragancia de una flor: el poema responde al nombre de la rosa".

Un día claro, como hoy, sopla el viento, ideal para volar cometas, la nueva imagen, página 23. Y la música que se anuncia, ésa que suena en la madrugada, o la que sonará el día 25 en Madrid... Poesía es con la música, con los latidos del mundo, con los silencios y la armonía de las cosas cotidianas.

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19-06-2004 a las 12:35
Humbert

registrado: 22-03-2004
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Ashbery, again

At North Farm

Somewhere someone is traveling furiously toward you,
At incredible speed, traveling day and night,
Through blizzards and desert heat, across torrents, through narrow passes.
But will he know where to find you,
Recognize you when he sees you,
Give you the thing he has for you?

Hardly anything grows here,
Yet the granaries are bursting with meal,
The sacks of meal piled to the rafters.
The streams run with sweetness, fattening fish;
Birds darken the sky. Is it enough
That the dish of milk is set out at night,
That we think of him sometimes,
Sometimes and always, with mixed feelings?
-----------------------------------
John Ashbery

¿Alguien podría hacer una traducción de este magnífico poema, que aparece al comienzo de la antología Una ola?

Sigo pensando que en poesía como ésta reside el secreto de la fascinación que la poesía ejerce--sobre mí--. Y le doy la razón también a Brodsky, cuando habla de tres clases de críticos, los ignorantes, los conchabados con alguna editorial o grupo de intereses, y los que crean con sus reseñas o artículos, al punto de que bastaría leer ese escrito en vez del libro, jeje... En esta última categoría entra el propio B., Andrés Ibáñez y Juan Francisco Ferré, todos ellos creadores, poetas, a su manera...

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19-06-2004 a las 19:04
Lidia
registrado: 21-03-2004
respuestas: 208

Re: Poesía comentada

¡Ah, Humbert, Whitman! Pensé que en algún momento nos lo descubrirías.
Las películas americanas, inglesas, sus series para televisión incluyen numerosas veces la clase de Literatura, diríase que es lo único que aprenden... Imagino que es la que más juego da al guionista- junto con la de Historia.
El comienzo de este hilo también se agarra a una película para introducir la poesía. Y pensando, pensando, Whitman creo que es de los que más aperece en ésta, áquella... ¡Oh capitán, mi capitán!Claro, como no me iba a gustar Chris-in-the-Morning, Cris por la Mañana, al que Whitman ayudó en sus horas en prisión. Northern Exposure, Doctor en Alaska, y las meditaciones de Chris Stevens:

Cita:

"Brains, Know-How, and Native Intelligence"

So this morning Chris-in-the-Morning is going to dispense with the weather and traffic report, and the local news, and get down with The Complete Works of Walt Whitman.

When lilacs last in the door-yard bloom'd,
And the great star early droop'd in the western sky in the night,
I mourn'd--and yet shall mourn with ever-returning spring.
O ever-returning spring! trinity sure to me you bring;
Lilac blooming perennial, and drooping star in the west,
And thought of him I love.

--------------------------------------------------------------------------------

Months later, as I sat in a juvenile detention home, re-reading those poems that had opened up the artist in me, I was blindsided by the raging fist of my incarcerator, who informed me that Walt Whitman's homoerotic, unnatural, pornographic sentiments were unacceptable and would not be allowed in an institution dedicated to reforming the ill-formed. That Whitman, that great bear of a man, enjoyed the pleasures of other men, came as a surprise to me and it made me reconsider the queers that I had previously kicked around.



[editado por Lidia el 26-06-2004 a las 03:06]

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Lidia
26-06-2004 a las 02:18
Lidia
registrado: 21-03-2004
respuestas: 208

Re: Poesía comentada

Pero el poema de Robert Burns fue el que más me gustó de Chris-in-the-Morning, Cris por la Mañana. Lo malo es que a este escocés no hay quien lo entienda. ¡Conseguiré la traducción! ¿Conseguiré la traducción...?


Cita:

"Get Real"

If there's nothing of substance in the world, if the ground we walk on is just a mirage, if reality itself really isn't, what are we left with, what do we hang our hat on? Magic: the stuff not ruled by rational law. Now that might not seem too comforting, but stay with me here. What's the height of the irrational, the zip code of the mysterious? Exactly.

O my luve's like a red, red rose,
That's newly sprung in June;
O my luve's like the melodie
That's sweetly played in tune.
As fair art thou, my bonnie lass,
So deep in luve am I;
And I will luve thee still, my dear,
Till a' the seas gang dry.

Till a' the seas gang dry, my dear,
And the rocks melt wi' the sun:
Oh I will love thee still, my dear,
While the sands o' life shall run.

And fare thee weel, my only luve,
And fare thee weel awhile!
And I will come again, my luve,
Though it were ten thousand mile.




Marilyn, ayudante del doctor, dice adiós al Circo que entretuvo la ciudad por unos días, dice adiós a un encuentro, a un amor.

[editado por Lidia el 26-06-2004 a las 03:10]

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Lidia
26-06-2004 a las 02:59
Humbert

registrado: 22-03-2004
respuestas: 578

Eliot por Seferis

Como dije en un mensaje anterior, quería releer algunas cosas de T. S. Eliot, pero lo dejé por unos días..., leí una noche "Prufrock", y luego ya no comenté nada, porque se coló Sloterdijk, y cuando viene éste, todo lo demás desaparece por unas cuantas semanas. Pero después de la aventura llega un poco de calma, lo que no quiere decir tranquilidad, porque en la República de las Letras uno nunca está sosegado, no hay casa segura.

Así que vino a mis manos, por uno de esos azares más extraños aún de los que relata Lucía, este libro ensayístico de Yorgos Seferis, el poeta griego, titulado Diálogo sobre la poesía y otros ensayos, que publicó la editorial Júcar en 1989. Los tres primeros son parte de un diálogo, como se anuncia desde la portada, que aquí se nos aparece un poco en parte, ya que los escritos de la otra parte de la diatriba, con un filósofo pariente suyo, no se nos ofrecen. De todas formas, Seferis es muy claro y coloca en los suyos fragmentos de esa discusión, de los textos del otro, y nos queda un poco clara la postura de ambos. Ni que decir tiene que Seferis está del lado de la modernidad moderada--no le hacen mucha gracia los experimentos surrealistas--, frente al otro, que defiende los a priori kantianos y es el típico ejemplo de idealista trasnochado, que cree en la separación de mente y sentidos. En poesía, esto es fatal, pero bueno, hay gente para todo.

Lo que más me ha interesado es lo que viene luego, los estudios introductorios a la obra del poeta nacionalizado inglés, Eliot, del que llegó a traducir "La Tierra Baldía" y otros más, a veces bajo su supervisión (en "Fragmentos de un diario" nos regala con apuntes tomados después de encuentros con él). En uno de esos sagaces ensayos, llega a comparar la obra de E. con la de Kavafis, un poeta, éste, que no es muy de su agrado, no al menos la poducción de su primera época: pero en ambos se da esa pasión por el sentido histórico de la poesía, ese gusto por la simultaneidad de épocas y tiempos, y el hecho de que el futuro, el presente y el pasado se interconectan extrañamente por túneles de sentido y actitudes de correspondencia.

El análisis que hace de la obra más conocida de Eliot es excelente, para los que traten de acercarse a la obra por primera vez de manera más profunda. Pero tampoco olvida otras obras, como los Cuatro Cuartetos... y emite juicios sobre cierta producción final, como "Miércoles de Ceniza", que denosta por su catolicismo rancio, frente a esa ambigüedad ante las tradiciones, de un griego como él. En "Carta a un amigo extranjero" insiste con algunas de las cosas que ha expresado antes, y dice que Eliot le parece loable por su carácter de poeta dramático, no lírico. Sea como sea, la obra de Eliot demuestra una coherencia y una humildad que es lo que necesitaba un tiempo de crisis, de espanto a veces, como el nuestro, es decir, el de la posguerra, años duros y confusos, de avances y retrocesos...

Acabaré este breve comentario con algo que he leído esta misma mañana, y que me ha gustado especialmente:

"Pero incluso en medio de estos desórdenes, Eliot fue para mí, y me imagino que para muchos--pienso en el tempranamente perdido Sidney Keyes-- una de las pocas luces existentes en medio de un mundo sombrío:

Cita:
I said to my soul, be still, and wait without hope
For hope would be hope for the wrong thing; wait without love
For love would be love of the wrong thing; there is yet faith
But the faith and the love and the hope are all in the waiting.
Wait without thought, for you are not ready for thought:
So the darkness shall be the light, and the stillness the dancing
" (p. 198).

(East Coker)

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12-07-2004 a las 12:30
Lidia
registrado: 21-03-2004
respuestas: 208

Otra vez Auden

Cita:
Humbert escribió:


... la perfección formal de Auden, su clasicismo y a la vez su compromiso con el presente, con todas las realidades de ese tiempo duro que estaba viviendo, este poema es de 1937, de su primera etapa, pues. En esos años, el erotismo transustanciado, como aquí, domina en su poesía. ¿Quién es el cantor, quién entona estos versos, que nos son presentados en toda su aterciopelada realidad? Y ese cuarteto final, ¿se puede escribir algo más sugerente? Auden es el poeta que necesitaba un tiempo difícil, en vísperas de otra cruenta guerra, y en donde el amor sin embargo se negaba a dormir...

Auden, nos dice, se atiene al momento presente, frente a otros poetas anteriores, modernistas, que se volvieron nostálgicamente hacia un ilusorio Edén donde la vida estaba unificada, con una seguridad jerárquica. Sus preocupaciones fueron primero eróticas y políticas, y luego éticas y religiosas. Su inmersión en el presente, paradójicamente, tiene lugar mediante el uso de formas poéticas y metros que el modernismo había enterrado años antes. Los problemas sobreviven hasta el presente, en su visión intacta de la historia, pero también lo hacen las fuentes antiguas, tanto en lo personal como en lo literario. Podemos encontrar en la evolución de A. huellas de una ambiciosa recapitulación de cientos de años de historia literaria: en sus primeros poemas usa como fuente las sagas islandesas; luego en los años 30, Dante aparece como maestro al fondo; seguido por Shakespeare en los 40, y en los 60, Goethe.




Regresa de nuevo el otoño por estas latitudes, vuelve a ser necesario estar con jersey en casa y agarrase del asa del mug. No hará falta volver a soñar con el sonido de la lluvia en los cristales, hoy apenas nos ha abandonado.

Stravinski, en su periodo neoclásico, me ha llevado hasta W. H. Auden.

La obra de Hogarth expuesta en el Chicago Art Institute impresiona a Stravinsky.
http://www.culturevulture.net/Opera/rakehogarthbedlam.jpg
La serie de grabados le inspiran las escenas de su ópera en inglés The Rake's Progress (La carrrera de un libertino).
Aldoux Huxley, vecino de Stravinsky en California, le recomienda a Auden como libretista. Y éste, a su vez, pedirá a Kallman su colaboración.

Qué tiene de especial este libreto de Auden? Cuál es el significado de ese desenlace que no consigo comprender? Cuál es el significado de la locura de Tom Rakewell? La visita al mundo de la opulencia, el poder y la satisfacción de los apetitos parece no ofrecer posibilidad de regreso.
Entonces es lo de siempre, ciertos mitos permanentes de la literatura occidental, y el relato casi en círculo. Venus y Adonis, Orpheus, Fausto y Don Juan. Y por qué no, Dorian Gray.
Cita:

En el Cosí fan tutte los acontecimientos sirven a Mozart para presentar con ironía una época que está llegando a su fin (el final de la Ilustración); en The Rake's Progress pasa exactamente lo contrario: la parodia tiene valor de restauración.



La moraleja del epílogo:

For idle hands
And hearts and minds
The devil finds
A work to do

(Para manos ociosas
y corazones y mentes
el diablo encuentra
algo que hacer)

Pero ese no parece ser realmente el mensaje.

Shadow, el diablo, vive feliz en un mundo de apariencias y Anne, la inocencia, no se da cuenta de nada. Tom Rakewell alcanza el único tipo de existencia posible en un mundo donde no hay reglas ni seguridades: la locura.

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Lidia
31-08-2004 a las 01:00
vera
registrado: 23-03-2004
respuestas: 104

Re: Poesía comentada

Paseaba por el Bosque y he tropezado -no del todo accidentalmente- con este hilo/sendero, en el que asoman nombres como auténticos especímenes Jasminum , cuyo potente y ensordecedor aroma hay que evocar de vez en cuando: ya sabeis, celebrar que estamos vivos.

Al esplendor del verano, pese a todo, pese a todo, me remito.

Un abrazo a todos y mis felicitaciones a Ana y Cristina, relatos, novela. Seguimos aquí, ya veis.

25-07-2010 a las 12:39

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