inicio | registro | ayuda | búsqueda | mensajes privados | opciones del usuario | miembros

l a s   r a m a s   d e l   á r b o l

La auténtica vida del espíritu consiste en re-leer.

tráfico usuarios invitados activos
usuarios activos
8
0
[Imprimir]



autor Mensaje      
Belle

registrado: 19-03-2004
respuestas: 764

Re: Andrés Neuman

La Fundación de los Ferrocarriles edita las obras ganadoras de los Premios del Tren 2004 de poesía y cuentos

MADRID, 27 (EUROPA PRESS)

La Fundación de los Ferrocarriles ha editado las obras ganadoras de los Premios del tren 2004 "Antonio Machado" de Poesía y "Camilo José Cela de Cuentos. El libro, que integra doce obras, seis poesías y seis cuentos, está encabezado por "Ecosistemas" de Benjamín Prado y "La sombra de mamá" de Vicente Gallego, primeros premios de esta edición.

Asimismo, la poesía "El pasajero en pie" de Andrés Neuman y el cuento "Nunca más a las ocho" de Ataúlfo Gamonal Coto fueron galardonados con el segundo premio. Las obras de Alexis Díaz Pimienta, Carlos Frühbeck de Burgos, Manuel Jurado López y Juan Vicente Piqueras son otros textos poéticos que se incluyen en este volumen.

UN IMPULSO CULTURAL Y LITERARIO Por otra parte, la categoría de cuentos aparece representada por cuatro obras más de Rubén Caba, Ana Mujica, Gina Picart y Ángeles Sánchez Domínguez. Además, el libro contiene una presentación a cargo del crítico literario Rafael Conte.

Los Premios del Tren, convocados por primera vez en 2002, continúan el impulso cultural y literario del Premio de Narraciones Breves "Antonio Machado", que en 2001 celebró su 25º aniversario incorporando la poesía bajo el mismo epígrafe y adoptando el nombre de "Camilo José Cela" para la modalidad de cuentos.

28-12-2004 a las 13:02
cartones

registrado: 21-08-2004
respuestas: 43

Re: Andrés Neuman

He aprovechado las recomendaciones de este hilo , para empezar a leer La vida en las ventanas y hete aquí que me encuentro con un libro con internet de fondo ...por ahora sólo puedo decir interesante y original , un libro construído sobre la base de correos electrónicos es , cuanto menos , una apuesta arriesgada . Ya os dejaré otras impresiones .




Copio las primeras líneas :

Cita:
Ayer resucité. No estuvo mal. No hay grandes cosas que hacer, los domingos.

Mi madre acaba de llegar y ni siquiera me ha mirado. Vete a saber qué ha hecho con su dignidad de madre. Por mi parte, admito que jamás he aspirado a la dignidad del hijo: para amar a los padres, primero hay que desear que ellos te amen.


No espero que me llames (serviría de poco, suelo estar conectado a Internet y se me olvida escuchar los mensajes del contestador automático), aunque sí siento curiosidad: ¿qué haces con tu vida, Marina? Dirás que estás ocupadísima con tus oposiciones. Lo comprendo, de veras, lo comprendo. Aun así, me permito recordarte que es de buena educación responder de vez en cuando los correos.


Tanto la imagen como estas frases , las he tomado de la página oficial del escritor que tan amablemente recomendásteis.

Saludos a todos.

[editado por cartones el 29-12-2004 a las 12:35]

_________________________________
Nuestros ojos intercambian su luz
Su luz y el silencio
Hasta no reconocerse
Hasta sobrevivir a la ausencia
29-12-2004 a las 12:32
Observador
registrado: 10-12-2004
respuestas: 44

web actualizada

¡Vaya, esa foto no la había visto! Por cierto, cartones, que aprovecho tu mensaje para comentarle a los 'foro-fos' que siguen este hilo, que la web personal de Neuman ha sido actualizada y ahora en la sección Hemeroteca puede leerse una selección de artículos que antes no aparecía. Saludos de

Observador

_________________________________
Observador

30-12-2004 a las 04:17
Observador
registrado: 10-12-2004
respuestas: 44

posdata sobre la web actualizada

A propósito, se me olvidaba: en esa selección de artículos que antes comentaba, pueden encontrarse algunos sobre cuestiones que vienen tratándose en los distintos hilos: constitución europea, identidades culturales, mujer, Bolaño...

_________________________________
Observador

30-12-2004 a las 04:23
Observador
registrado: 10-12-2004
respuestas: 44

sobre Susan Sontag

Como he visto que en la edición digital del diario Ideal no han colgado este domingo los artículos de opinión (esos efluvios del 1 de enero...), he escaneado del periódico el artículo de Neuman para poder pegarlo aquí, como se ha hecho otras veces. Es sobre Susan Sontag, y promete una segunda parte la semana próxima. Saludos a todos los del foro (¿dónde estarán Belle y Bett...?) y feliz año.

///////////////


OJO SECRETO

Interpretando a Sontag (I)
Andrés Neuman


No estaba la vida pública de Estados Unidos, nuestro imperio de cada día, como para darse estos lujos. La pérdida de Susan Sontag, observadora radical y moderna, se antoja particularmente inoportuna en un momento en que su país se encuentra más necesitado que nunca de miradas distintas. En España, en mayor o menor medida, la mayoría de ciudadanos aceptó que el atentado del 11-M tuvo un componente de (siniestra) represalia política. En Estados Unidos, cuando Sontag se atrevió a formular una idea similar tras el 11-S, numerosos medios de comunicación se echaron a su cuello inteligente.

Sontag representa una manera de prestar atención a la realidad, una ética de la curiosidad de la que muchos quisiéramos ser discípulos. No sólo fue una activista política de admirable independencia, sino también una crítica interesada en asociar las distintas artes y los distintos lenguajes en una misma urgencia: la de entender. Como lectora, tuvo el don del viaje: jamás dejó de interesarse por las letras foráneas (tanto europeas como latinoamericanas) y de contribuir a su divulgación en un mercado editorial tan poco permeable a las extranjerías como el norteamericano. Según Sontag, la literatura nos transporta, nos vuelve dichosamente extraños, modifica nuestro lugar.

Para la autora de ‘La enfermedad como metáfora’, mirar era un placer, una obligación y una sospecha; sus dos libros de ensayos sobre fotografía son una consecuencia natural de esta inquietud. En el discurso de recepción de su merecido Premio Príncipe de Asturias, tras los agradecimientos, esta mujer certera, lúcida e incómoda se apresuró a añadir que la escritura es un logro individual y que por tanto los premios no deben ser otorgados de manera paternalista, obligando al escritor premiado a representar a determinadas identidades nacionales o a ciertas comunidades marginadas u oprimidas. “Esto implica”, dijo Sontag, “que no se haga uso de la literatura para respaldar fines ajenos a ella: por ejemplo, el feminismo. (Hablo como feminista.)” Una de las grandes virtudes intelectuales de Susan Sontag fue la de aunar su incansable militancia progresista con el combate del pensamiento políticamente correcto.

En estos tiempos en que el periodismo de guerra se identifica demasiado fácilmente con la épica humanitaria, Sontag supo poner el dedo en la llaga (o en la retina): ¿las cotidianas imágenes del horror nos comprometen con el dolor ajeno o, por el contrario, acaban provocando en nosotros un distanciamiento estético, una atroz costumbre? Por eso mismo, porque el compromiso puede ser independiente pero nunca ingenuo, dudo del argumento con que la astuta Sontag justificaba su tendencia a postergar su obra de ficción en beneficio de su labor de crítica social: aunque ella hablaba de una especie de altruista servicio cívico, sospecho que más bien Sontag obedeció siempre a su vocación principal, que no era otra que observar la realidad próxima y pensar continuamente acerca de ella.

Raras cosas he leído esta semana acerca del legado de esta escritora. Henry Allan opinó enigmáticamente en ‘The Washington Post’ que a Sontag “se la veía fuerte para ser una intelectual”. Charles McGrath, ex director del suplemento literario de ‘The New York Times’, comentó que parte de su atractivo consistía en sus ropas negras, su voz sensual y su famoso mechón blanco. También se hablado mucho de su superación del cáncer, innegable coraje que no la distingue, sin embargo, de otros muchos enfermos valientes que nunca han salido en los periódicos. Incluso Carlos Fuentes, buen amigo suyo, la definió como “la mujer más inteligente” que había conocido, como si la inteligencia pudiese dividirse en dos categorías, la masculina y la femenina. Personalmente, sin negar la importancia que en su momento pudo tener el que una intelectual feminista no renunciase a la fortaleza, la sensualidad o la belleza física, creo que hoy el siguiente paso sería dejar de sorprenderse por ello y de subrayarlo como algo excepcional. Dicho de otra manera, a estas alturas de la historia el mejor homenaje que podemos hacerle a Susan Sontag es releer sus magníficos libros.

Eso he intentado hacer con el que quizá sea su más relevante libro de ensayos: ‘Contra la interpretación’, publicado por primera vez en 1966. En la jugosa nota a la nueva edición, Sontag resume su idea de escritor: “alguien que se interesa por todo”. En este texto, escrito treinta años después de la publicación del libro, la autora emprende un diálogo entre su revolucionaria juventud sesentista, presidida por un fecundo “sentido de la posibilidad”, y su más contemporánea experiencia de la posmodernidad, que la lleva a una revisión (nada claudicante) de aquellos principios. Próxima al mejor Umberto Eco en su análisis culto de la hasta entonces poco estudiada cultura de masas, Sontag supo alumbrar lo nuevo (cine de vanguardia, ‘happenings’, la estética ‘camp’, la moda) sin caer en el esnobismo de menospreciar el tesoro siempre vivo de los clásicos. Sontag fue uno de los mejores ejemplos de la modernidad artística tal y como la definió Baudelaire: esa mitad cambiante cuya otra mitad es eterna. Su mestizaje estético nunca la condujo al simple relativismo, sino a una efervescente amplitud de miras: “Ciertamente, hay una jerarquía. Si debo elegir entre The Doors y Dostoievski, entonces -naturalmente- elegiré a Dostoievski. Pero, ¿tengo que elegir?”

Uno de los aspectos más vigentes de ‘Contra la interpretación’ es la explícita influencia que el cine tiene en su concepción de la literatura. Mientras escribía estos textos, Sontag iba a ver una o dos películas al día. Hay quien todavía piensa que la literatura es un ámbito puro y autónomo que puede contaminarse con los efluvios populares del cine. Pero la realidad es que el cine ha educado nuestra sensibilidad visual, y desde ese aprendizaje todos imaginamos y escribimos. El problema consiste, más bien, en que hoy apenas se escribe desde el influjo del séptimo arte como fenómeno estético; sino que se prefabrican argumentos más o menos eficaces para su posterior conversión en guión cinematográfico. Pero de esta película, y de otras, seguiremos conversando la semana que viene. Mientras tanto descanse en paz, curiosa, releída Susan Sontag.



(publicado en el diario Ideal de Granada el 2 de enero de 2005)

_________________________________
Observador

04-01-2005 a las 05:32
Anacrusa

registrado: 18-03-2004
respuestas: 4219

Re: Andrés Neuman

Muchísimas gracias, Observador. Me gusta mucho Neuman. Me gusta tanto...

¿Belle y Bett? pues dónde van a estar, recogiendo la cocina y planchando manteles hasta el año que viene; haciendo paquetes y poniendo en ellos etiquetas luminosas con los nombres de las gentes que aman, lo normal .

_________________________________
Anacrusa

Se paga con la muerte
o con la vida,
pero se paga siempre una derrota.

04-01-2005 a las 11:50
Bett

registrado: 21-03-2004
respuestas: 626

Re: Andrés Neuman

...Cine, palomitas, campamento en casa de los amigos (más niños), cenas improvisadas, más tequila? por favor!

...Afinando xilófonos de colores, contando páginas (que no falte niguna), repasando películas antiguas y comedias nuevas, jugando al pequeño detective, metiendo pilas R6, R14, R9..., dentro de los paquetes (pues ese ya no lo deshago, le meto las pilas por un ladito), aliviando empachos (dónde decía que las mandarinas, el zumo de naranja y la pizza eran incompatibles con el chocolate negro?), pegando lazos brillantes, encendiendo la luz del balcón...

...Juntando niños con niños, niños con abuelos, más amigos, miles de personas haciendo lo mismo en el mismo momento, quedando atrapadas entre la cabalgata y un improbable autobús.

...Limpiando zapatos, poniendo relojes en hora, comprando un roscón demasiado grande, enfriando el cava, cortando turrón (pan seco para los camellos: nunca se sabe)...

Y todavía me ha quedado tiempo para leer el artículo dedicado a Sontag. Luego dicen que la magia no existe, o tal vez es que siempre hay un minuto para la sensatez.


Mañana, que no me despierte ni dios.

Ah, y que os llenen la casa de sonrisas a todos.

_________________________________
Bett


Diviértete pero no te despistes.

05-01-2005 a las 21:57
Belle

registrado: 19-03-2004
respuestas: 764

Re: Andrés Neuman

Pues yo estaba en la playa ...desde mi ventana el mar parecía un espejo , indiferente a las olas que arrasaban vidas a miles de Kilómetros .

Y mañana me voy a Santander (¿nos cruzaremos Lidia ?).

Gracias por colgar ese artículo , Observador , a buen seguro tendremos la segunda parte el domingo.

Besos a todos , por fin en casa...

07-01-2005 a las 01:00
Observador
registrado: 10-12-2004
respuestas: 44

poema sobre trenes

Cita:
Belle escribió:
La Fundación de los Ferrocarriles edita las obras ganadoras de los Premios del Tren 2004 de poesía y cuentos

MADRID, 27 (EUROPA PRESS)

La Fundación de los Ferrocarriles ha editado las obras ganadoras de los Premios del tren 2004 "Antonio Machado" de Poesía y "Camilo José Cela de Cuentos. El libro, que integra doce obras, seis poesías y seis cuentos, está encabezado por "Ecosistemas" de Benjamín Prado y "La sombra de mamá" de Vicente Gallego, primeros premios de esta edición.

Asimismo, la poesía "El pasajero en pie" de Andrés Neuman y el cuento "Nunca más a las ocho" de Ataúlfo Gamonal Coto fueron galardonados con el segundo premio. Las obras de Alexis Díaz Pimienta, Carlos Frühbeck de Burgos, Manuel Jurado López y Juan Vicente Piqueras son otros textos poéticos que se incluyen en este volumen.

UN IMPULSO CULTURAL Y LITERARIO Por otra parte, la categoría de cuentos aparece representada por cuatro obras más de Rubén Caba, Ana Mujica, Gina Picart y Ángeles Sánchez Domínguez. Además, el libro contiene una presentación a cargo del crítico literario Rafael Conte.

Los Premios del Tren, convocados por primera vez en 2002, continúan el impulso cultural y literario del Premio de Narraciones Breves "Antonio Machado", que en 2001 celebró su 25º aniversario incorporando la poesía bajo el mismo epígrafe y adoptando el nombre de "Camilo José Cela" para la modalidad de cuentos.



En fin, que he conseguido el libro con los texos premiados. Se lo mandaron a un amigo periodista, que gentilmente me lo ha prestado. Por orientar un poco el hilo hacia la literatura misma, reproduzco aquí los poemas premiados de Prado y de Neuman, para ver qué opináis... Saludos y buena entrada de año!





EL PASAJERO EN PIE
Andrés Neuman


No voy a ningún sitio, hasta que llego.
Esta vía consiente el abandono.
¿Cuánta velocidad es necesaria
para tocar andén en uno mismo?
Se disuelve el minuto
por el vagón callado,
alcanzo la quietud en el trayecto.

Estrategias del pasajero errante:
¿explorar su interior, sus pasadizos,
vigilando el paisaje que acompaña?
¿O dejarse llevar con los ojos cerrados?
Según su inclinación cambian las sombras,
los cuerpos van y vienen, se prodigan,
intercambian lugares,
prometen regresar.

Arraigado en la pura incertidumbre,
con el ancla en el centro de quién sabe,
el horizonte queda liberado
y la mano y el ojo tocan juntos.
Hay un cristal, es cierto,
que separa u ordena o quizá salve.
¡Moved, vientos, la vista
y regresad a casa!

El miedo en movimiento es noche honda,
un tren atravesando cualquier túnel
que emerge al otro lado de la luz:
en el cristal, de pronto, está tu cara.
El miedo nos aprieta la mandíbula
hasta que las palabras salen rotas.
Sé que unas voces nómadas recorren
sin pausa, tambaleantes, el vagón.

Amanece y es agria la evidencia.
La lucidez, un músculo que insiste.
El tiempo pasajero elude las escalas,
él mismo es el paisaje desolado.
Al cielo le han rasgado la camisa
y contemplo su pecho incandescente.
Luego pienso: He llegado tarde al día
o tal vez: No he salvado nunca a nadie.

Al pisar tierra olvido, aunque una hebra
apenas luminosa,
un pasillo truncado, permanece.
Descendiendo, dirías
que aguardaba un idéntico destino
y sin embargo, no.





ECOSISTEMA
Benjamín Prado Rodríguez


En las gasolineras
se funden los glaciares.
El humo de las fábricas busca ataudes blancos.
Quien tala el abedul
detiene un río.

Yo miraba
los bosques
desde un tren.

El cáncer
es la sombra
de las selvas quemadas.
Los poemas de Lorca crecen en los naranjos.
Los desiertos
empiezan en las peleterías.

El tren
dejaba atrás
marismas
y humedales;
dejaba
atrás
el salto
de los zorros
y el martín-pescador.

Los detergentes
llenan de azufre las manzanas.
En las niñas que lloran dentro de los quirófanos
se oye el grito del urogallo herido.

El tren
cruzaba
campos
de maíz,
subía
a la montaña,
lejos,
lejos del hombre
que inmiscuye un puñal en cada espiga,
lejos de su aire análogo al veneno,
sus nubes de nitrógeno,
sus hornos de carbón.

El tren
y la langosta
que se fragua
a sí misma
en la espesura;
el tren
junto al limón
que abre
la oscuridad
con dedos amarillos;
la caracola llena de pagodas torcidas;
el ciervo
reclutado
al azafrán.

Pasaba el tren,
hermosa cordillera instantánea,
horizonte mecánico,
dragón oscuro de los manantiales.

Pasó el tren y quedó ilesa la vida.

_________________________________
Observador
08-01-2005 a las 04:39
alejandrina
registrado: 19-03-2004
respuestas: 486

Re: poema sobre trenes

Cita:
Belle escribió:

La Fundación de los Ferrocarriles edita las obras ganadoras de los Premios del Tren 2004 de poesía y cuentos




Aunque me salga del hilo de Neuman, como cuento que ya lo retomaréis después como corresponde, me permito copiaros el inolvidable 'capricho' de Gómez de la Serna sobre trenes. Yo de ser miembro del Consejo de la Fundación de Ferrocarriles tendría este cuento enmarcado en la sala principal.

Aprovecho para desearos un buen año, aunque seguro que ya lo he hecho con lo 'caldosa' que soy. Allá va:


CHOQUE DE TRENES

El choque de trenes había sido terrible, violentísimo, sangriento. Nadie se explicaba cómo había podido suceder. Todas las señales habían sido hechas y las agujas habían funcionado bien.
Nadie se lo explicaba, pero era bien sencillo. Las dos máquinas, llenas de una ferviente sensualidad, se habían querido montar. Estaban cansadas de verse de lejos y de no verse en el vértigo de los cruces, cuando más cerca estaban; estaban cansadas de llamarse con pitidos, de desearse con nostalgia; y como el celo de las máquinas es mayor que el terrible celo de los elefantes y de los camellos, se habían querido montar, pero precisamente su celo, por lo terrible y lo impetuoso que es, es catastrófico y final.

Ramón Gómez de la Serna (Caprichos)
08-01-2005 a las 11:56
Anacrusa

registrado: 18-03-2004
respuestas: 4219

Re: Andrés Neuman

Muchísimas gracias, Observador. No había tenido tiempo de comentar la noticia que nos dio Belle, pero quería preguntar el modo de conseguir un ejemplar del libro que editan con los cuentos y poemas ganadores y finalistas. Lo malo de esos concusos es que no hay modo de lograr ejemplares. El concurso de cuentos NH, que produce unos libritos estupendos, es igual, tengo dos o tres, porque he estado esas veces en hoteles de esa cadena y los ponen en la mesilla para que te los lleves (pregunté en recepción si me lo podía quedar y se quedaron pasmados; parece ser que era la primera persona que lo preguntaba, que la gente se lo quedaba directamente ), pero me gustaría tenerlos todos y lo he preguntado mil veces en los propios hoteles: nadie sabe nada. Me temo que con estos pase igual, así es que te agradezco doblemente que nos hayas traído aquí los dos poemas.

A Neuman lo conocí en una lectura que hizo de su obra en la galería de arte de unos amigos míos argentinos en Madrid. Me fascinó todo en él: lo que escribía, su modo de leerlo y él mismo, con su encanto aun un poco infantil, su ronrisa radiante, su humor dulce y porteno y su enorme amabilidad. Después lo he leído con calma y he confirmado aquella primera impresión (sólo conocía su maravillosa traducción de Wilhelm Müller). Tengo la sensación de que es alguien próximo y mío, aunque él seguro que no me recuerda.

Benjamín Prado es un ser encantador, que me ha ayudado mucho y al que casi, casi, podría llamar amigo. He tenido multitud de encuentros con él y siempre han sido enormemente gratos. Como poeta me parece bastante desigual, como creo que debe ser , sí, me parece que un artista, si lo es de verdad, debe serlo; como articulista, lo mismo y, como novelista, igual , pero en la mayoría de las ocasiones, me parece un magnífico escritor y he leído toda su producción porque he tenido la enorme suerte de que me regalara lo inencontrable, separatas de colaboraciones... poco debe faltarme. Paso la vida colgando un poema suyo que, para mi, es perfecto: "Lo mismo y lo contrario", que hace tiempo también puse aquí, de su libro sobre Alberti "A la sombra del ángel": Luchar por las cenizas es renunciar al fuego, ese verso que preside mis actos desde que lo incorporé a mi vida.

En fin, que la noticia que nos dio Belle me hizo mucha ilusión y que ahora, al leer los dos poemas, gracias a tu amabilidad, sigo contenta. Me gustan mucho ambos. Si tuviera que decidirme por uno (sometida a tercer grado, que es el único modo de elegir un poema entre dos que son muy hermosos), me inclinaría por el de Neuman y creo ser objetiva, objetiva entre ambos, que yo no lo soy nunca, como creo que no lo es nadie. Del de BP destacaría su voz propia, ese saber que es suyo lo que lees al segundo verso, quizás porque lo he leído mucho, pero creo que la tiene, con su combinación de versos largos y muy narrativos y cortísimos, de una o dos palabras, enunciativos y contundentes y de Neuman, el poema en si, clásico (como yo ) preciosamente construído y tan melancólico.

En fin, que gracias, otra vez. Comenzar la mañana con poemas y, encima, de autores que monsidero míos, es un privilegio de forera que me encanta.

[editado por Anacrusa el 08-01-2005 a las 11:59]

_________________________________
Anacrusa

Se paga con la muerte
o con la vida,
pero se paga siempre una derrota.

08-01-2005 a las 11:57
Belle

registrado: 19-03-2004
respuestas: 764

Re: Andrés Neuman

Aún de vacaciones me acuerdo de vosotros , para que no digáis...ahí va la segunda parte de ese artículo.

Interpretando a Sontag (II)

ANDRÉS NEUMAN/

EN un artículo reciente, Francisco Umbral se refirió al impulso hedonista de los ensayos de Susan Sontag. El perspicaz Umbral (que cuando no opina sobre política lanza ideas reveladoras) resumía así el efecto benéfico que aquellas teorías tuvieron en los jóvenes lectores españoles: Sontag los invitó a cambiar la idea de la lectura como estudio por el de la lectura como placer. Lo cual, en una sociedad esencialmente represora como la franquista, no era poca revolución.

La mojigatería de aquella España tenía su correlato intelectual, y ambos moralismos confluían: si la sexualidad era transmitida como culpa y castigo, el aprendizaje cultural debía realizarse desde la severidad y el orden. En toda escuela totalitaria, sea de la tendencia que sea, leer es una forma de catecismo. Su objetivo no es fomentar la creatividad, sino la obediencia. No el gozo, sino la disciplina. Esto aproxima trágicamente las figuras del cura, el policía y el profesor. De ahí que la actitud con la que Susan Sontag enfocaba el arte resultara tan contestataria.

En efecto, los agudos ensayos de 'Contra la interpretación' son un manual del desprejuicio estético. En realidad, este provocador título no se opone a toda forma de interpretación, sino a cierta manera rígida de entenderla. Lo que estos ensayos se proponían era refutar la idea del mensaje único: esa supuesta verdad que todo texto escondería y a la que el lector, también supuestamente, llegaría mediante la adquisición de unas determinadas claves previas. La joven Susan Sontag (brillante alumna en Berkeley, Chicago y Harvard, y saturada de academicismos) buscaba un sofisticado regreso a la naturalidad: detenerse primero en lo evidente, en la profunda superficie de las formas. Esta vuelta al 'cuerpo' de la obra no implicaba que ya no hiciese falta desvelar sus sentidos ocultos (Coetzee ha dicho que un escritor es un «notario de lo invisible»); sino que era urgente aprender a mirar de nuevo, empezando por lo más cercano.

De acuerdo con esta idea, existirían dos maneras de leer: una, segura y pautada; otra, directa e imprevisible. En su disputa con los viejos contenidos, Sontag sostuvo que muchas veces «la interpretación supone una hipócrita negativa a dejar sola a la obra. El verdadero arte tiene el poder de ponernos nerviosos. Al reducir la obra de arte a su contenido para interpretarlo, domesticamos la obra». Semejante manera de entender la estética contenía altas dosis subversivas, pues cualquier libro, película o cuadro se convertía en una aventura para el público, en una oportunidad de ser inmediatamente modificado. Desde luego, esta teoría del conocimiento sensual, abanderada además por una crítica mujer, resultaba inseparable de un momento particularmente inquieto (y añadamos que envidiable) en la historia de la sexualidad occidental como lo fueron los años sesenta.

Pero en la postura de Sontag hay también un factor de poderosa actualidad, y que se relaciona con el agobio que cualquier lector experimenta hoy en día ante la creciente avalancha de datos, opiniones y advertencias previas con que la sociedad lo obsequia hasta asfixiarlo. Nuestro mundo está archicodificado: todo remite a todo. Y en ese océano de informaciones, como anticipó Sontag, suelen naufragar tanto el objeto analizado como el criterio personal del analista. «La nuestra es una cultura basada en el exceso, en la superproducción. Las condiciones de la vida moderna se conjugan para embotar nuestras facultades sensoriales». Idéntico razonamiento vale para explicar nuestra indiferencia ante la diaria abundancia de imágenes terribles: estas no nos ilustran, nos sepultan. Igual le sucede a un lector cuando al entrar a una librería siente el desasosiego, casi la náusea, de contemplar las infinitas pilas de libros, y advierte cómo su curiosidad merma en lugar de multiplicarse.

Ante esta problemática (que no ha hecho más que acentuarse), Susan Sontag escribía en 'Contra la interpretación': «lo que ahora importa es recuperar nuestros sentidos. Debemos aprender a ver más, a oír más, a sentir más. En lugar de una hermenéutica, necesitamos una erótica del arte». Cualquier poeta estaría de acuerdo con la seductora Sontag en que la apatía no se remedia con efectos especiales, sino con pequeñas, intensas emociones. La clase de atención que le prestemos a un objeto es casi más importante que el objeto mismo. «Es posible ver qué es 'lo dicho' y permanecer impasible». Mirar es, en última instancia, una cuestión de compromiso ético.

Sontag era demasiado lúcida como para derribar un dogma para erigir otro. La erótica del arte también tenía sus contradicciones y sus rutinas, como no dejaría de observar la propia autora décadas más tarde. En la nota a la edición de 1996 de 'Contra la interpretación', Sontag señala melancólicamente que buena parte del arte considerado transgresor terminó legitimando falsas transgresiones, de corte consumista. «Puede que los juicios del gusto expresados en estos ensayos hayan triunfado. Pero no los valores subyacentes a estos juicios». Aquel llamado a la espontaneidad, aventurero e inconformista, quedó en buena parte diluido en el facilismo y la superficialidad. Como si, en realidad, la transparencia no fuese posible. Como si cualquier gesto o dato simple estuviese fatalmente condicionado, para bien o para mal, por otros intereses.

Lo que hemos perdido en utopía, en absoluto, lo hemos ganado en certeza de la complejidad. Tal vez esa sea una de las pocas clarividencias de nuestra época: la desconfianza. Y tal vez sea ese el único punto en que el ensayo de Sontag ha envejecido: en su fe un tanto ingenua en la imagen, en cierto tipo de experiencia estética no mediatizada (¿nosotros, tan mediáticos!) y en la capacidad de aislamiento del individuo. Aun así, pese a la desconcertante velocidad de la Historia, el primer gran libro de Susan Sontag continúa admirándonos por su vitalidad y enseñándonos a sentir de modo más inteligente. Sería buena idea volver a interpretarlo

10-01-2005 a las 12:29
Bett

registrado: 21-03-2004
respuestas: 626

Re: Andrés Neuman

Cita:
Ante esta problemática (que no ha hecho más que acentuarse), Susan Sontag escribía en 'Contra la interpretación': «lo que ahora importa es recuperar nuestros sentidos. Debemos aprender a ver más, a oír más, a sentir más. En lugar de una hermenéutica, necesitamos una erótica del arte». Cualquier poeta estaría de acuerdo con la seductora Sontag en que la apatía no se remedia con efectos especiales, sino con pequeñas, intensas emociones. La clase de atención que le prestemos a un objeto es casi más importante que el objeto mismo. «Es posible ver qué es 'lo dicho' y permanecer impasible». Mirar es, en última instancia, una cuestión de compromiso ético.



Pues habrá que reinterpretarlo, releerlo, incluso relativizarlo con la distancia pertinente, pero ¡soy tan partidaria!, ¡es tan conveniente, tan ligado a la experiencia artística lo que dice!

(Y qué bien explica este hombre las cosas, por dios).


Muchísimas gracias.

_________________________________
Bett


Diviértete pero no te despistes.
10-01-2005 a las 12:51
Observador
registrado: 10-12-2004
respuestas: 44

varios asuntos

Cita:
Anacrusa escribió:
En fin, que la noticia que nos dio Belle me hizo mucha ilusión y que ahora, al leer los dos poemas, gracias a tu amabilidad, sigo contenta. Me gustan mucho ambos. Si tuviera que decidirme por uno (sometida a tercer grado, que es el único modo de elegir un poema entre dos que son muy hermosos), me inclinaría por el de Neuman y creo ser objetiva, objetiva entre ambos, que yo no lo soy nunca, como creo que no lo es nadie. Del de BP destacaría su voz propia, ese saber que es suyo lo que lees al segundo verso, quizás porque lo he leído mucho, pero creo que la tiene, con su combinación de versos largos y muy narrativos y cortísimos, de una o dos palabras, enunciativos y contundentes y de Neuman, el poema en si, clásico (como yo ) preciosamente construído y tan melancólico.

En fin, que gracias, otra vez. Comenzar la mañana con poemas y, encima, de autores que monsidero míos, es un privilegio de forera que me encanta.



En orden: Alejandrina, el microcuento de Ramón es estupendo, me recuerda a las mini-genialidades de Arreola, por ejemplo.

En cuanto a los poemas, la verdad es que el de Prado me gusta regular. Tiene un tonillo entre obvio y políticamente correcto no muy original que digamos (que si las gasolineras contaminan, que si talar un árbol es nocivo, que si el humo fastidia el aire, que si el detergente ensucia, no sé, todo hecho para que asintamos con el alma llena de Greenpeace y buenas intenciones..). Pero las imágenes, que en Prado suelen estar muy bien, precisamente aquí (me parece) son manidas y poco personales, y algunas tan lorquianas como de poeta en nueva york que el propio autor se ha visto en la obligación moral de citar al susodicho como para volverlo "intertextual". En fin, a mí lo único que me gusta (y mucho) del poema de Prado es la imagen del limón. Lo demás (incluida la cacofonía del veneno análogo, ?!) regular nada más. Por lo demás, eso de que el tren es un fenómeno natural, no sé: en un poema tan eco-correcto, debería mencionarse que la revolución industrial, con el tren a la cabeza, destrozó mucha Naturaleza. Claro que en esa época no había Greenpeace.

En cuanto al poema de Neuman, la verdad es que me parece bastante mejor que el otro, de una tensión reflexiva, por un lado muy serena y por el otro inquietante, muy lograda. Aunque algo del final no me convence, quizá demasiado abrupto. No sé si es intencional, algo así como el intento de imitar un frenazo de la locomotora... Pero el poema está lleno de conceptos sutiles, el ritmo atrapa y no es nada facilón, al contrario. No es el típico poema de concurso.

Por cierto: es muy interesante compararar (en último lugar de los temas tratados) los dos libros de Sontag sobre fotografía, escritos con bastantes años de distancia. A Sontag le pasó como a Eco, que escribió la tesis con 'Obra abierta' y, cuando todo el mundo se la aprendió de memoria, le dio por escribir la antítesis con 'Los límites de la interpretación'. No sé si se trata de libros antagonistas o complementarios. En cualquier caso, Sontag fue una excelente ensayista, agitadora, inquieta, y con dos ovarios. Muy instructivos los dos artículos de Neuman.

Saludos a todos los compañeros.

_________________________________
Observador
11-01-2005 a las 06:14
Belle

registrado: 19-03-2004
respuestas: 764

Re: Andrés Neuman

No, pero sí

ANDRÉS NEUMAN

EL 20 de febrero, entonces. Parecía más lejos, pero sólo falta un mes. Por alguna extraña razón (quizá porque todavía pensamos en pequeño, o quizá porque suele haber demasiados micrófonos puestos en las reyertas locales) los asuntos de Europa siempre parecen pillarnos mirando hacia otra parte. Nos sucedió con el euro, también con las últimas elecciones europeas y está sucediendo ahora con el referéndum sobre la Constitución. El caso es que la decisión está a la vuelta de la esquina, y me temo que los argumentos llevan varias calles de retraso. ¿Votar sí o votar no? Por lo que llevo leído y escuchado, tengo la sensación de que la mayoría de opiniones se basan todavía en intuiciones, en ideas previamente formadas o en simples eslóganes.

Está pendiente, por lo tanto, la verdadera discusión pública, que debe ir precedida de una adecuada campaña informativa que hasta el momento deja bastante que desear. Muchos ciudadanos sentimos que nuestros líderes europeos parecen más preocupados que ilusionados ante la histórica perspectiva abierta: como si, en lugar de estar ansiosos por hacernos partícipes de un multitudinario debate democrático, se encontrasen frente a un gigantesco y arduo trámite que debiera ser resuelto cuanto antes. Me parece muy bien que quieran persuadirnos (de hecho, estoy deseando que me persuadan); pero para eso necesitamos razones lo más claras y concretas posibles. Sigo pensando que, para el futuro de la democracia continental, tan peligrosa es el la lentitud conservadora de los 'euroescépticos' como la velocidad irreflexiva de los 'neurópicos'.

Para que resulten eficaces y duraderas, las grandes reformas políticas deben correr paralelas a la predisposición general de los pueblos, creando previamente un caldo de cultivo público que facilite su aplicación armónica. ¿Es eso lo que está haciéndose en España? Tengo mis dudas. Está habiendo campaña, sí. Pero no informativa, sino publicitaria. Aunque casi todos estemos felizmente de acuerdo en los principios generales del respeto a los derechos humanos, la igualdad, la paz, la justicia, la solidaridad y la pregonada «unión en la diversidad», hay algo de chantaje emocional en esgrimir tan elevados e indiscutibles principios como si fueran estos los que están en juego, y no un texto concreto, que es de lo que se trata y lo que toca analizar. Es necesario que se nos expliquen con honestidad los pros y los contras de ese texto, sin caer en la demagogia o el maniqueísmo. En este sentido, durante el próximo mes el Gobierno tiene por delante una tarea fundamental, para colmo retrasada por la inoportunidad de Ibarretxe, que sigue empeñado en que el País Vasco funcione a la contra del Estado y al revés que Europa.

Considerando las discrepancias y los obstáculos, a veces uno tiene la tentación de caer en el pesimismo con respecto al progreso de la Unión. Sin embargo, mirando atrás, eso no sería razonable: asombra y emociona pensar en el camino recorrido en apenas unas décadas. Si comparamos la funesta Europa de la posguerra, sumida en el desgarro y la incertidumbre, con la situación organizada, mestiza y mucho más próspera de la Europa actual, lo lógico es ser optimistas. El Viejo Continente, siempre tan vinculado a sus tradiciones, tiene hoy el orgullo colectivo de poder decir que intenta construir un Nuevo Continente más unido y moderno. Ni siquiera la burocracia global ha conseguido detener su crecimiento: parece mentira que tantísimos presidentes, ministros y diputados hayan pasado por París (que dio origen a la CECA), por Roma (que dio origen a la CEE), por el Tratado de Fusión, el Acta Única, Maastrich, Ámsterdam, Niza y otra vez Roma, sin que el proceso dejase de avanzar.

Ahora bien, entrando ya en la decisión del referéndum de febrero, ¿es el presente Tratado para una Constitución el mejor de los atajos posibles dentro de ese camino europeo? Desde luego que no; es imperfecto y manifiestamente mejorable. Sin embargo, ¿constituye un paso adelante? La verdad es que sí. ¿Supera en derechos y libertades a los anteriores acuerdos de Maastrich y de Niza? Pues sí, también. ¿Y cómo estar seguros? Me temo que no existe otra manera que sentarse, armarse de paciencia y leer el texto. Esto podrá parecer un engorro, y tal vez lo sea. Pero si pensamos en las chorradas a las que les dedicamos algunos fines de semana, una ocasión histórica como esta bien merece un esfuerzo ciudadano, que tampoco hacemos tantos.

Más allá de la eficacia gubernamental para trasladarnos los contenidos básicos de la Constitución, no se trata de que nadie nos sirva la letra en papilla. El texto completo no es fácil de digerir, pero está al alcance de cualquiera en Internet y puede al menos leerse selectivamente. También está la versión resumida, más popular, accesible y puede que con alguna omisión interesada. Por otra parte, son muchos los libros, revistas y periódicos que vienen dedicando monográficos a la Constitución. Así que puede decirse que el ciudadano que no conozca al menos someramente el texto, es porque no ha querido molestarse. Por mi parte, he hecho lo que he podido. Hasta donde alcanzo, creo entender que en el texto hay aspectos sin duda muy positivos, otros francamente negativos y algunas lagunas importantes. La conclusión que he sacado es que ojalá se pudiera votar 'No, pero Sí'. Como eso no es posible, no queda otro remedio que poner en la balanza las ventajas y los inconvenientes para ver cuáles pesan más. Trataremos de hacerlo la semana que viene. Mientras tanto, buena cuesta de enero y feliz referéndum.

16-01-2005 a las 15:59

Páginas: 1 2 [3] 4 5 6 7 ... 9

introduce tus datos para ingresar como usuario
usuario:
contraseña:
 
¿contraseña?     



tForum version b0.94.2.1 (© 2003 tForumDevTeam)